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El Challenge
El reto consistía en desarrollar una prenda que identificara al equipo en eventos y contextos tanto internos como externos, sin caer en una uniformidad rígida. La propuesta debía ser versátil, adaptable a cada persona y coherente con la esencia de la marca, permitiendo que cada miembro del equipo la hiciera suya sin perder identidad colectiva.


La solución se construye en torno a una única prenda: una sobrecamisa pensada como elemento común, flexible y transversal. Una pieza que puede funcionar tanto en entornos formales como informales, adaptándose a diferentes estilos, cuerpos y situaciones, manteniendo siempre una lectura clara de marca.
El diseño parte de un territorio muy definido: el Mediterráneo, su luz, su limpieza visual y su riqueza culinaria. Desde ahí se desarrolla una prenda que conecta con el universo gastronómico sin replicar una chaquetilla tradicional, pero manteniendo su esencia. El resultado es una reinterpretación contemporánea que traslada el lenguaje de cocina a un contexto más abierto y versátil.
La construcción de la prenda juega con el color block y los contrastes, inspirados en elementos como los azulejos, los ingredientes y los códigos visuales de la cocina mediterránea. El cuerpo en tono beige se combina con un canesú en marrón, generando una pieza equilibrada, cálida y fácilmente combinable.
Identidad en cada detalle
La sobrecamisa incorpora distintos puntos de personalización que integran la marca de forma sutil. Los bordados se distribuyen estratégicamente —delantero, bolsillo, canesú y recoge mangas— reforzando la presencia de Gastroadictos sin saturar la prenda.
Uno de los elementos más representativos es la sartén, símbolo del grupo, que aparece como hilo conductor en los distintos detalles. Destaca especialmente su presencia en la espalda, así como su integración en elementos más pequeños, como el bordado alrededor del ojal.
Los botones en color amarillo, inspirados en la yema del huevo, aportan un guiño directo al mundo gastronómico, introduciendo un punto de contraste que conecta con el universo culinario de forma sutil y reconocible.
El resultado es una prenda que va más allá de la uniformidad: una pieza con identidad propia, capaz de adaptarse a cada persona y a cada contexto, y que permite al equipo de Gastroadictos presentarse como lo que es —un grupo unido por la pasión por la gastronomía— también fuera de sus locales.



