Macarena López-Roberts: con la sostenibilidad no se puede mirar a otro lado

Macarena López Roberts jamás imaginó que terminaría involucrada en el mundo de la moda.  En un momento crítico y de confinamiento por el avance del Covid-19, supo oír un llamado interno y quiso aportar su “granito dé arena” al planeta. Es así como tras un largo recorrido profesional en el mundo del marketing y los eventos, hoy se desempeña como socia y miembro del equipo estratégico de la empresa textil “Ibercotton”.

“Oye, ¿por qué no hacemos mascarillas impregnadas con uniones de plata?”, fue la frase al otro lado del teléfono que bastó para que un proyecto innovador y sostenible viera la luz. Macarena, movida por las circunstancias, tomó la iniciativa de unirse a Ibercotton para crear en conjunto mascarillas pero con un valor agregado: su reutilización.

Ibercotton es una compañía que fabrica y diseña ropa de manera sustentable. Sus objetivos empresariales están fuertemente vinculados al cuidado del ecosistema y a reducir la huella contaminante y residual que la industria textil genera.  A diferencia de muchas marcas que recién comienzan con la moda “eco”, la compañía a pesar de que cuenta con una corta trayectoria, ya pisa fuerte en el sector gracias a la creatividad en sus diseños, la innovación en sus procesos y sobre todo por los valores de marca que se han convertido en su ventaja competitiva y son crear productos de calidad, de diseño y sobre todo que duren en el tiempo.

Desde VRANDED, hemos tenido la suerte de poder hablar con Macarena para que nos cuente cómo es el día a día en su trabajo, cuáles son sus motivaciones, metodologías de trabajo creativo y sobre todo cómo es el panorama actual entre la industria textil y el medio ambiente. A pesar de que la “moda verde” es una tendencia en alza, en esta charla Macarena nos compartió su punto de vista sobre las problemáticas ambientales actuales y de cara al futuro. Sus ideas y consejos son para ayudara que la sociedad tome consciencia de la importancia de comprometerse y trabajar por un planeta más verde.

¿Por qué Ibercotton tiene esa visión de apostar por lo que ahora se denomina “moda sostenible”?

Porque no hay otra opción. Si no apuestas por lo sostenible las cosas acaban siendo productos de baja calidad que la gente no te compra y no quiere. Además, es un tema de adquirir un compromiso con tu misión como empresario y con el compromiso que tenemos con nuestros clientes y con el medio ambiente. No se puede no ser sostenible y mirar para otro lado hoy en día. De hecho, los clientes y los inversores apuestan por productos que cumplan una serie de requisitos en una economía circular, que es donde todos deberíamos de apostar.

¿Qué crees que puede aceptar la industria textil para que vayan al unísono en la fabricación?

La industria textil debería comprometerse de verdad con lo que hace y para qué lo hace. No vale que algunos lo hagan y otros no. No vale que tengas un producto de cachemire reciclado y la bolsa sea plástica. No vale que el cliente final no reutilice, no cuide la prenda sino que la meta a procesos de desintegración total o consuma productos de fast fashion. Si la media en estos momentos es que cada persona utiliza una media de 7 veces un jersey no estamos colaborando la verdad.

A corto plazo… ¿Cómo pueden las empresas textiles reducir el impacto que genera una producción muy elevada?

Tiene que reestructurarse. Tienen que ver si están fabricando, con qué tejidos, con qué materiales y para quién. No es lo mismo usar un algodón que un algodón reciclado, o una lana que una lana merina. Hay que intentar recoger esos recursos que ya han sido útiles para que vuelvan a serlo una vez más.

¿Cuál es el mensaje principal que quieren dejarle a una sociedad para impulsar un cambio real?

Un compromiso real es lo que va a impulsar a esta sociedad a generar un cambio que se note. Lo que ocurre es que como no lo vemos a corto plazo y parece que no nos va allegar; y parece que no se van a acabar los bosques, que no nos afecta que nos estamos cargando al planeta, pues miramos un poco para otro lado. Pero no se puede mirar para otro lado. Hay que comprometerse.

Como representante de la industria textil sostenible, ¿Cómo pueden mostrar las empresas con esta filosofía mostrar sus productos para que sean apetecibles?

Las empresas deben mostrar sus productos contando una historia. Creo que hay que contar de dónde vienen, quién los ha hecho, cómo se han hecho, a quién afecta, en quién repercute, etc.  Entonces no me vale solo con una etiqueta y una garantía del cien por cien reciclados. Quiero saber de dónde viene todo.

¿Qué futuro le espera al planeta si no tomamos cartas en el asunto?

Es que no va a haber planeta. Como diría Javier Goyeneche, “No tenemos un planeta b,”. Si no tenemos los recursos naturales es muy difícil que sigamos aquí.

¿Qué tres consejos darías para ser lo más prácticos posibles para poder implementar esta moda sostenible al usuario o al cliente final?

Un compromiso personal e interiorizado es lo primero, me refiero a hacer lo que podamos, no lo que se exige o queda bien de cara a la galería. Otro podría ser, tratar de ser lo más sostenible posible en nuestra manera de comprar y de actuar. No comprar lo que me apetece todo el tiempo sino lo que necesito. Y en tercer lugar, transmitir a los que nos rodean que ésta es la única manera de poder seguir donde estamos y seguir de una manera coherente.

March 23, 2021
Herminio Requejo

Cuatro increíbles diseños de la Bauhaus que revolucionaron el arte del siglo XX

Read more

Otros